Como ya hemos aprendido la fuerza es la capacidad de oponerse a una resistencia y esta fuerza se debe ejercer sobre un objeto o cosa sólida.
En nuestro andar como jóvenes universitarios y deportistas nos desplazamos desde nuestra casa a la universidad, de la universidad a diversos lugares, etc.
para todo ello necesitamos de la ayuda de nuestros músculos ya que estos se acortan y se estiran según sea la necesidad del trabajo a realizar (caminar, saltar, correr, etc.) Mientras algunos músculos se estiran otros se contraen de diversas formas (isométrica, isotónica, concéntrica, excéntrica e isocinética), como lo es en el caso de los músculos cuadriceps e isquiotibiales, al realizar algún ejercicio que requiera que la pierna realice flexión y extensión, mientras el cuadriceps se contrae el isquiotibial se estira para realizar una extensión de pierna.
Para las acciones de fuerza que realizamos necesitamos utilizar energía, contar con el ATP necesario, según lo requiera el esfuerzo, para ello nuestro organizmo posee reservas energéticas, ya sea los hidratos de carbono, proteínas, lípidos o grasas y en menos cantidad fosfolípidos.
No debemos olvidar que la fuerza no se manifiesta de forma pura y lo hace de forma diferente según el tipo de movimiento.
Clásicamente se han diferenciado tres tipos de fuerza:la fuerza máxima, la fuerza explosiva y la fuerza de resistencia. Sin embargo no existe un clasificación que convenza por completo, la clasificación más aceptable es la que propone el autor Carlo Vittori (1990) que diferencia, en primer lugar, una manifestación estática, luego una manifestación activa y por último una manifestación reactiva.


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